La empresa de chips para inteligencia artificial amplió en 150,000 millones de dólares su programa de recompra de acciones, con lo que tendrá autorización para destinar hasta 235,000 millones a este mecanismo hasta 2028.
Nvidia acaba de poner 150,000 millones de dólares más sobre la mesa para recomprar sus propias acciones. El consejo de administración de la compañía aprobó el aumento de su programa de recompra, que ahora alcanza un monto total autorizado de 235,000 millones de dólares, mientras la empresa sigue aprovechando el enorme crecimiento de la demanda por sus chips para inteligencia artificial.
El anuncio ocurrió este lunes 28 de septiembre y llega en un momento bastante particular para Nvidia: la compañía está generando cantidades enormes de efectivo gracias al boom de la IA y, al mismo tiempo, existe una discusión cada vez mayor sobre cuánto tiempo puede mantenerse el ritmo de inversión que está impulsando a toda la industria.
Nvidia espera ejecutar el programa de recompra hasta su ejercicio fiscal que termina el 30 de enero de 2028. De acuerdo con la empresa, el aumento de 150,000 millones es la mayor autorización adicional para recompra de acciones en su historia.
Para poner la cifra en perspectiva: 150,000 millones de dólares son más de 2.7 billones de pesos mexicanos tomando como referencia un tipo de cambio cercano a 18 pesos por dólar. Sí, Nvidia básicamente decidió sacar la calculadora y escribir bastantes ceros.
Las recompras de acciones son una herramienta utilizada por las empresas para devolver capital a sus accionistas. Cuando una compañía recompra acciones, reduce el número de títulos disponibles en el mercado, lo que puede aumentar las ganancias por acción y modificar la participación relativa de los accionistas que conservan sus títulos.
En el caso de Nvidia, el movimiento también funciona como una señal sobre la confianza de su dirección en el negocio.
“Nuestro flujo de efectivo nos permite invertir en las tecnologías que impulsan esta transformación y devolver capital a los accionistas”, dijo Jensen Huang, fundador y director ejecutivo de Nvidia, al anunciar la ampliación del programa.
Y dinero para hacerlo no parece faltar.
La compañía reportó 59,690 millones de dólares de ganancias trimestrales a finales de agosto, mientras sus chips se mantienen como una de las piezas centrales de la infraestructura utilizada para desarrollar sistemas de inteligencia artificial.
El mercado recibió positivamente el anuncio. Las acciones de Nvidia subieron alrededor de 2% durante la sesión del lunes
¿Por qué Nvidia está recomprando tantas acciones?
La respuesta corta es que Nvidia está generando mucho efectivo y tiene distintas maneras de utilizarlo: invertir en investigación y desarrollo, ampliar su capacidad, realizar adquisiciones o devolver dinero a sus accionistas.
La recompra permite hacer esto último sin establecer un dividendo extraordinario. Además, al reducir el número de acciones en circulación, puede incrementar la utilidad por acción si las demás variables permanecen constantes.
Pero hay una segunda lectura.
Nvidia se encuentra en el centro del boom de la inteligencia artificial. Sus procesadores se han convertido en componentes fundamentales para los centros de datos que utilizan empresas tecnológicas para entrenar y ejecutar modelos de IA.
El crecimiento ha sido espectacular, pero también ha provocado preguntas sobre si las inversiones multimillonarias que están realizando las empresas de tecnología terminarán generando los retornos suficientes para justificar semejante gasto.
Mientras esa discusión continúa, Nvidia está haciendo algo bastante concreto: convertir parte del dinero generado por la fiebre de la IA en capital para sus accionistas.
El nuevo programa le permite recomprar hasta 235,000 millones de dólares en acciones hasta enero de 2028.
Y hay un dato que ayuda a dimensionar la magnitud de la jugada: Reuters señala que el nuevo aumento de Nvidia supera el programa de recompra de 110,000 millones de dólares que Apple anunció en 2024, convirtiéndolo en el mayor incremento de este tipo.
La apuesta de Nvidia, en pocas palabras, es bastante clara: el negocio de la inteligencia artificial sigue generando suficiente efectivo como para que la compañía pueda hacer dos cosas al mismo tiempo —seguir invirtiendo cantidades gigantescas para mantener su posición en la industria y regresar una parte importante de ese dinero a sus accionistas.
Por ahora, Wall Street parece haber recibido bien la noticia.
La pregunta interesante será qué tan lejos puede llegar Nvidia mientras continúa la carrera por construir la infraestructura que alimentará la próxima generación de inteligencia artificial.
