De cada 100 pesos que los bancos prestaron en tarjetas de crédito, casi 14 pesos ya están vencidos o se dieron por perdidos. El 13.87% reportado por la CNBV para julio es el nivel más alto desde diciembre de 2021.
Y hay una razón para pensar que no todo es falta de dinero. Una encuesta de la reparadora de crédito Bravo México entre sus propios clientes encontró que apenas 35% sabe qué tasa de interés le cobra su tarjeta y sólo 11.8% sabe qué es el CAT, es decir, cuánto cuesta realmente ese crédito.
Entonces pasa lo de siempre: quieres un celular de 12 mil pesos, ves que son “sólo” 500 pesos al mes durante 24 meses y dices va.
El problema es que no compras una mensualidad. Compras una deuda.
Y mientras la mensualidad cabe perfectamente en el presupuesto, el costo total del crédito queda escondido detrás de esos 500 pesos que parecen poca cosa.
Hasta que algo sale mal.
Pierdes la chamba, tienes una emergencia médica, se descompone el coche o simplemente se juntan otras tres mensualidades que también eran de “nomás 500 pesos”. De repente ya no son 500.
Son 2,000.
Más la tarjeta.
Más los intereses.
Más todo lo demás.
Aguas: el problema de las mensualidades pequeñas es que justamente por ser pequeñas puedes acumular muchas sin darte cuenta. El crédito no se vuelve barato porque la mensualidad se vea bonita en la pantalla.
¿Qué llevarse? Antes de comprar a meses, no preguntes solamente cuánto vas a pagar cada mes. Mira cuánto terminarás pagando en total, cuál es la tasa y, sobre todo, cuál es el CAT. Porque esos 500 pesos que parecen inofensivos pueden terminar costando bastante más de lo que decía la etiqueta.
