Envejecer es algo que, técnicamente, todos estamos haciendo desde el día en que nacemos. La buena noticia es que no necesariamente significa resignarse a perder fuerza, movilidad o independencia. Aunque el paso del tiempo trae consigo cambios naturales en el organismo, existen hábitos que pueden ayudar a mantener una mejor calidad de vida durante las distintas etapas.
Y quizá el mejor momento para empezar a preocuparse por ello no sea cuando lleguen los 60, sino bastante antes.
Un estudio de la Universidad de Stanford identificó cambios importantes a nivel molecular alrededor de los 44 y 60 años, lo que ha puesto nuevamente sobre la mesa la importancia de cuidar nuestra salud a lo largo de toda la vida.
En México, el tema cobra especial relevancia. Actualmente hay 17.1 millones de personas adultas mayores, equivalentes al 12.8% de la población nacional. Para 2050, se estima que esta cifra superará los 33 millones, es decir, aproximadamente una cuarta parte de la población del país.
Por eso, hablar de envejecimiento saludable no debería ser una conversación exclusiva de quienes ya llegaron a la tercera edad. Se trata de pensar qué podemos hacer hoy para llegar mejor preparados al futuro.
Con motivo del Día Nacional de las Personas Adultas Mayores, que se conmemora cada 28 de agosto, Grupo Danone México propone poner el foco en la prevención y comparte diez hábitos que pueden contribuir a un envejecimiento saludable.
1. Come variado, no aburrido
Una alimentación equilibrada es uno de los pilares del bienestar. Frutas, verduras, cereales integrales, leguminosas, proteínas de calidad y grasas saludables pueden aportar los nutrimentos que el organismo necesita.
La idea no es convertir cada comida en una hoja de Excel nutricional, sino construir una alimentación diversa y sostenible a lo largo del tiempo.
2. No te olvides de la proteína
Con el paso de los años, mantener una ingesta adecuada de proteína adquiere especial importancia para conservar la masa y función muscular, particularmente cuando se combina con actividad física.
Y sí: los músculos también necesitan atención aunque ya no estés intentando romper tu récord en el gimnasio.
3. Dale atención a tu intestino
La salud intestinal también forma parte del bienestar general. Consumir fibra y una variedad de alimentos de origen vegetal puede contribuir a mantener una microbiota intestinal diversa.
En otras palabras: comer bien también puede ayudar a que tu intestino esté contento.
4. Muévete
No necesitas convertirte en atleta olímpico para mantenerte activo. Caminar, hacer ejercicios de fuerza, trabajar el equilibrio o practicar alguna actividad que disfrutes puede ayudar a conservar la movilidad, la fuerza y la independencia conforme pasan los años.
Lo importante es encontrar una actividad que puedas mantener en el tiempo.
5. Toma suficiente agua
La hidratación es fundamental para múltiples funciones del organismo y debe formar parte de la rutina diaria.
Además, la sensación de sed puede disminuir con la edad, por lo que prestar atención al consumo de líquidos se vuelve todavía más importante.
6. Duerme bien
Dormir no es perder el tiempo. Un descanso adecuado contribuye al funcionamiento cognitivo, el estado de ánimo y la recuperación del organismo.
Mantener horarios regulares y establecer una rutina antes de dormir puede ayudar a mejorar la calidad del descanso.
7. Cuida tu cabeza y tu vida social
El bienestar no termina en el plato ni en el gimnasio. Mantener vínculos sociales, convivir, realizar actividades recreativas y aprender cosas nuevas también puede contribuir al bienestar emocional y cognitivo.
Así que sí: ver a tus amigos también puede formar parte de una rutina saludable.
8. Evita el tabaco y modera el alcohol
Reducir o evitar estos hábitos forma parte de un estilo de vida preventivo y puede contribuir a disminuir diversos riesgos para la salud.
No es precisamente el consejo más revolucionario de la lista, pero sigue siendo uno de los más importantes.
9. Hazte revisiones médicas
La prevención permite identificar oportunamente cambios en el estado de salud. Revisar periódicamente aspectos como presión arterial, glucosa, colesterol o salud ósea —de acuerdo con la edad y las necesidades individuales— puede ayudar a dar seguimiento adecuado a nuestra salud.
Porque conocer tus números siempre será mejor que esperar a que tu cuerpo mande una notificación de emergencia.
10. Empieza hoy
Probablemente sea el consejo más sencillo y, al mismo tiempo, el más importante.
El envejecimiento saludable no se construye de un día para otro. Es el resultado de hábitos que se mantienen durante años: comer mejor, moverse, descansar, cuidar la salud mental, mantener relaciones sociales y realizar acciones de prevención.
Como explica Fernanda Bore, Líder en Health Marketing en Danone, el objetivo es contribuir a una conversación sobre envejecimiento saludable desde una perspectiva de prevención, poniendo atención en la alimentación, la actividad física y otros hábitos sostenidos a lo largo de la vida.
Porque envejecer va a pasar de todas formas. La pregunta es cómo queremos llegar a ese momento.
Y quizá la respuesta no está en buscar una fórmula mágica para detener el tiempo, sino en empezar a construir desde ahora las condiciones para seguir disfrutando de él.
