El respaldo público a la diversidad y la inclusión de la comunidad LGBTIQ+ atraviesa un periodo de retroceso. Así lo señala el informe “Orgullo en ‘visto'”, elaborado por la consultora global LLYC, que identifica una disminución sostenida en la presencia de marcas, medios e instituciones en la conversación pública sobre diversidad, al mismo tiempo que aumenta el discurso de odio en redes sociales y se reproducen sesgos dentro de herramientas de inteligencia artificial.
El estudio introduce el concepto de “Rainbow Ghosting”, un término que describe cómo muchas organizaciones han reducido progresivamente sus muestras públicas de apoyo al colectivo LGBTIQ+. De acuerdo con el análisis, la conversación en torno a la diversidad se ha vuelto cada vez más estacional, concentrándose principalmente durante junio, el Mes del Orgullo, mientras el resto del año disminuye significativamente.
Menos conversación, más ataques
Para elaborar el informe, LLYC analizó 15.1 millones de noticias, 202 millones de publicaciones en X (antes Twitter), más de 4.6 millones de contenidos violentos y 627 imágenes generadas por inteligencia artificial en los países donde opera la firma.
Entre los principales hallazgos destaca que la conversación global sobre la comunidad LGBTIQ+ en X cayó de 26.1 millones de publicaciones en 2023 a 12.7 millones en el periodo más reciente. Sin embargo, esta reducción no vino acompañada de un ambiente menos hostil.
El informe revela que el discurso de odio aumentó un 38% respecto al promedio de los últimos cuatro años y que, actualmente, tres de cada cinco mensajes analizados constituyen ataques directos contra el colectivo. Además, el lenguaje discriminatorio ha evolucionado y ahora suele presentarse bajo argumentos relacionados con la protección de la infancia, la defensa de la familia tradicional o la oposición a supuestas imposiciones ideológicas.
La inteligencia artificial también refleja estos sesgos
Uno de los apartados más relevantes del estudio analiza cómo los sistemas de inteligencia artificial generativa responden ante perfiles con distintas identidades.
Según LLYC, las herramientas evaluadas relacionan con un 140% más de frecuencia conceptos como autonomía e independencia
El análisis también encontró diferencias en la representación visual. En siete de cada diez imágenes generadas para perfiles LGBTIQ+, la inteligencia artificial incorpora símbolos explícitos como banderas arcoíris, mientras que el 97% de los perfiles solicitados sin contexto fueron representados como personas caucásicas.
Un compromiso que va más allá de junio
El informe sostiene que la disminución del apoyo público no ocurre de manera aislada. También identifica que grandes empresas y universidades han reducido o modificado sus políticas de diversidad e inclusión, mientras que la cobertura mediática sobre estos temas mantiene una tendencia descendente desde 2021.
Como respuesta, LLYC propone que organizaciones, marcas e instituciones mantengan estrategias permanentes de inclusión y no limiten su comunicación al Mes del Orgullo. Entre las recomendaciones destacan fortalecer la continuidad de las políticas de diversidad, representar al colectivo desde una perspectiva más amplia que la vulnerabilidad y auditar los sistemas de inteligencia artificial para detectar y reducir sesgos algorítmicos.
Para la consultora, el reto no consiste únicamente en aumentar la visibilidad de la comunidad LGBTIQ+, sino en evitar que el silencio institucional deje espacio para que las narrativas discriminatorias ocupen la conversación pública y terminen siendo replicadas por las tecnologías que cada vez influyen más en la vida cotidiana.
