El precio del petróleo volvió a subir tras la escalada del conflicto en Irán, y eso se refleja casi de inmediato en lo que pagas en la bomba.
Pero en México hay una especie de “freno”: cada litro de combustible paga varios impuestos, y el más relevante es el IEPS federal.
Por tercera semana consecutiva, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público decidió activar ese freno, ahora con más intensidad.
El viernes se anunciaron nuevos ajustes al IEPS:
- Diésel: descuento de 5.18 pesos (70% del IEPS federal). El impuesto efectivo queda en 2.19 pesos por litro. Es el mayor recorte desde que comenzó el conflicto.
- Magna: descuento de 1.55 pesos (23%). Segunda semana con subsidio.
- Premium: apenas 0.45 pesos (8%).
¿Y por qué el diésel es el más beneficiado?
Porque es el combustible que mueve al país: transporte de carga, autobuses y maquinaria pesada. Cuando sube el diésel, suben los costos logísticos, y eso termina impactando prácticamente todo lo que consumes.
Con estos estímulos activos, los precios promedio a nivel nacional se ubican alrededor de:
- Magna: 23.7 pesos por litro
- Premium: 27.8 pesos por litro
- Diésel: 28.7 pesos por litro
¿Qué significa esto para ti?
Si tu negocio depende del transporte, ese 70% de descuento en el IEPS del diésel funciona como un colchón directo en costos. Sin este estímulo, el precio por litro sería considerablemente más alto.
El timing no es menor: estamos a días de que arranque Semana Santa, una de las temporadas de mayor consumo de combustibles en el año. Sin embargo, Hacienda publicó el estímulo solo por una semana, no por las dos que normalmente cubren el periodo vacacional.
Eso abre la puerta a que el subsidio no se mantenga para la segunda semana.
En otras palabras: el gobierno está amortiguando el golpe… pero lo hace semana a semana. Y en este escenario, planear un viaje en carretera se vuelve casi tan incierto como el propio mercado del petróleo.
