Si pensabas que Jalisco solo era sinónimo de tequila, mariachi y buen cotorreo, es momento de actualizar el software mental. En pleno 2025, el estado está viviendo un auténtico upgrade económico que lo está posicionando como uno de los jugadores más fuertes en el comercio internacional. Sí, leíste bien: Jalisco reportó un crecimiento del 66% en exportaciones, y no es cualquier cifra para presumir en la peda.
De acuerdo con Guillermo del Río, presidente de Index de Occidente, las cifras oficiales revelan que el estado cerró el año con exportaciones por 52 mil 500 millones de dólares. Un récord histórico que no solo suena impresionante, sino que también confirma que algo se está haciendo muy bien en tierras tapatías.
Pero, ¿qué está impulsando este crecimiento brutal? Spoiler: no es el agave. Los sectores que están liderando este boom son las telecomunicaciones y, sobre todo, todo lo relacionado con la inteligencia artificial. Sí, ese tema que ves en TikTok, en memes o en debates sobre si los robots nos van a reemplazar… resulta que también está generando millones.
Según del Río, gran parte del crecimiento proviene de la manufactura de tecnología clave para alimentar data centers, así como de infraestructura y equipos especializados. En otras palabras, Jalisco no solo consume tecnología: la está creando, ensamblando y exportando al mundo. Nada mal para un estado que muchos todavía asocian más con el turismo que con la innovación.
Este fenómeno también refuerza la posición de Jalisco como un hub tecnológico en América Latina. Y no es casualidad. Desde hace años, Guadalajara ha sido apodada el “Silicon Valley mexicano”, gracias a la presencia de empresas globales y un ecosistema cada vez más sólido de startups y talento joven.
Lo interesante aquí —y donde entra el lado más cercano para quienes acabamos de salir de la uni— es que este crecimiento no solo se queda en números macroeconómicos. También se traduce en más oportunidades laborales, proyectos innovadores y una industria que está demandando perfiles frescos, creativos y con ganas de comerse el mundo (aunque sea con café en mano y desvelos encima).
Y por si fuera poco, la expectativa para 2026 pinta igual o mejor. Del Río confía en que esta tendencia continuará, con un crecimiento aún más fuerte en sectores tecnológicos. Así que sí: mientras algunos siguen pensando en exportar memes, en Jalisco están exportando el futuro.
En resumen, el crecimiento del 66% en exportaciones no es solo una estadística bonita para un titular. Es la prueba de que México —y específicamente Jalisco— puede competir en las grandes ligas de la innovación global. Y quizá, solo quizá, también es una señal de que estudiar comunicación no era tan mala idea después de todo… porque alguien tiene que contar estas historias.
