El agua es el sostén de la vida, pero en la actualidad en lugar de aportarnos vitalidad nos la podría estar arrebatando. De acuerdo con investigaciones de la Universidad de Columbia, el agua embotellada se ha convertido en uno de los principales puntos de ingesta masiva de nanoplásticos, cada litro de agua envasada puede tener hasta 240 mil de estas nanopartículas.
Estas partículas diminutas tienen la capacidad de instalarse en el torrente sanguíneo, y a diferencia de los microplásticos, gracias a su tamaño microscópico, pueden alojarse en órganos vitales como el corazón, pulmones y el hígado, representando un peligro latente. En México, estos riesgos para la salud se ven acelerados por el clima y las condiciones de transporte, los garrafones y botellas están expuestos al calor del sol y al desgaste de diversos ciclos de llenado, los cuales actúan como catalizador para incrementar la liberación de químicos y nanoplásticos en el agua que consumimos.
La comunidad científica estima que nadie está exento de esta problemática, pues datos de Toxicological Sciences en 2024 afirmaron que la exposición a estas partículas comienza incluso antes de nacer, encontrando microplásticos en el 100% de placentas analizadas durante el estudio.
En México, estos riesgos para la salud se ven acelerados por dos factores adicionales: el clima y las condiciones de transporte. Los millones de garrafones y botellas que recorren las ciudades están expuestos al calor del sol y al desgaste de diversos ciclos de llenado, los cuales actúan como catalizador para incrementar la liberación de químicos y nanoplásticos en el agua que las familias, niños, adultos mayores y mascotas beben día con día.
Frente a un panorama donde el riesgo de exposición a micro y nanoplásticos continúa creciendo y dañando la salud de los mexicanos, es importante implementar medidas de cuidado para blindar el hogar y la salud de los más queridos, tales como:
- Cortar la cadena del plástico: Aunque parece imposible, la solución más efectiva para evitar que el agua toque envases desechables es eliminar los depósitos de plástico para almacenar agua, tales como botellas, garrafones y garrafas, evitando la exposición a microplásticos y químicos antes de que el agua llegue al vaso. Te recomiendo que uses thermos de acero inoxidable, también están los soft flask como los que usan los corredores que son hechos de silicon.
- Tecnología de barrera: Otra opción es utilizar sistemas de purificación de alta eficiencia en casa que actúen como escudo final previo al consumo, reteniendo partículas y sustancias que no son visibles al ojo humano.
- Adiós al calor: Nunca, por nada del mundo, consumas botellas de agua que han estado expuestas directamente al sol, que hayan sido olvidadas en el auto por un par de días o que han estado en entornos con temperaturas altas, pues, en lugar de quitarte la sed, esto solo representará un riesgo más alto para tu salud a largo plazo.
